Volver a empezar

Casi entrando en la mitad de la vida -como verán, tengo la manía de tirarme encima algunos años...tal vez para que cuando me vean se sorprendan por lo bien que me mantengo-estoy aprendiendo una lección tan vieja como básica: la de volver a empezar.
La mudanza a otro estado dentro de un país que todavía me resulta extraño no solo implicó una geografía nueva, un clima diferente, un idioma distinto, caminos desconocidos, nuevos colegios, instituciones diversas, médicos, vecinos, amigos y programas diferentes. 



Las mudanzas implican un movimiento exterior e interior. Y obligan a volver a empezar en ambos planos

El traslado físico tiene su paralelo en la cabeza y en el corazón de cada miembro de la familia. Y hay que respetar tiempos de ajuste, de excitación, de protesta, de pérdidas y de descubrimientos, entre muchas otras cosas.
En el plano personal la mudanza tiene para mí un desafío o juego interesante. Me refiero a la posibilidad de "reinventarse", de elegir frente a un contexto social nuevo, cuál de todas las caras que llevamos dentro queremos lucir. Siempre seremos los que somos pero tenemos la posibilidad de hacer brillar algún talento dormido, de acentuar o de relegar alguna característica personal, de ponernos nuevas reglas o de quitarnos varias otras de encima. 
Es cierto que esa posibilidad está siempre, nos mudemos o no. Pero en un contexto diferente, donde hay que presentarse una y otra vez, es más tentador hacer sutiles virajes.
Y así, luego de varias mudanzas y de varios años al hombro, creo haber ido limando, a mi total antojo, la mujer que me gusta ser. Podría decir que voy encontrando mi look, ese modelo de personalidad con el que más me identifico o que mejor me queda. Aunque debajo de la ropa me encuentre siempre con el  mismo cuerpo -es solo una forma de decir... ¡ojalá me encontrara siempre con el cuerpo de, por ejemplo, mis 20 años!



Colegios nuevos y nueva ubicación en el mapa



Y volver a empezar en el plano laboral o profesional. ¡La pucha! cómo cuesta...Desde el replanteo acerca de si se quiere seguir haciendo lo mismo o qué se quiere hacer o qué no se quiere seguir haciendo. Hasta armar o rehacer un curriculum después de tantos años, adaptándose a las demandas de un medio y de un lenguaje digital casi desconocidos. Hacer frente a los propios prejuicios y resistencias para dejar entrar oportunidades; aceptar de buena gana las limitaciones de la situación actual -menos tiempo disponible y niños incluidos en parte de ese tiempo- sabiendo que habrá beneficios y perjuicios en cualquier decisión.
Y en lo emocional, superar el sentimiento de sentirse obsoleta, respirar hondo y confiar en que bríos renovados nos empujarán en menos de lo que pensamos hacia un lugar nuevo, sólido y agradable.
En uno y otro plano recuperar la humildad y la ilusión del principiante pero con la serenidad y la seguridad que goza un veterano. No porque se las sepa todas sino porque hay una historia construida, una persona en varios sentidos bien plantada.  

Volver a empezar no es partir de cero.  Es continuar una marcha en la que seguro se sigue sumando.
Confieso que en estos procesos he sentido fiaca, frustración, angustia, bronca y hartazgo. La vida no es color de rosas. Pero un día me levanto y siento la emoción inmensa de mirarme al espejo y de ver una mujer nueva. Y, sin ponerme colorada, como quien mira una obra de arte durante mucho tiempo trabajada, digo "sí, me encanta". Sabiendo que al día siguiente volveré a la carga con mis luchas o mi insatisfacción pero que cuando encuentre un rincón para mirarme puedo levantar la cabeza sin temor a mi propio juicio. 

Siendo ya una "señora de las cuatro décadas", me puedo dar el lujo de mirarme al espejo sin ponerme colorada

Comentarios

  1. ¡Tere! En lugares tan distantes y con pensamientos tan, tan parecidos. Tu volver a empezar en rojo, me alienta a apurar los cambios que quiero para mí y que no buscan otra cosa que volver a lo mío, a lo que me encanta. ¡Estás divina!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Ayyyy Giselle!!! me emociona tu comentario!!! que algo de lo que escribí pueda mover alguna mínima pieza en otra vida. Te recuerdo con enorme cariño y sos TAN talentosa que hagas lo que hagas te va a salir bien, ánimo! besos

      Eliminar
  2. te quiero infinitoooooooooo sos una genia
    Geor

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias Amiga!!!! tratando de exprimir las neuronas que todavía me quedan...:) Me gusta mucho lo que estás escribiendo últimamente y te quiero también!

      Eliminar
  3. Tere hay que ser valiente para abrir tus emociones .Y vos lo sos y te reinventas te felicito por tu coraje

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias Gaby!!! Valiente tuve que ser para publicar esa foto, jaja!!! te puedo asegurar que me llevó casi todo el coraje que me quedaba...pero a la vejez trato de superar mis propios prejuicios y mostrarme tal cual soy. ¡Perdí un poco la vergüenza! cosa que no estoy segura si es tan bueno pero así soy hoy. Beso grande!

      Eliminar
  4. Hola Tere, acabo de cambiar de pais nuevamente. Fuera de la vida en cajas, tu relato hace un eco universal al cambio. A abrazarlo y seguir creciedno. Gracias!
    Caro Oteiza.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias! qué bueno saber de vos! El "volver a empezar" hace referencia al juego permanente que se da entre los cambios que se producen afuera y los que van por dentro. Yo creo que cuando uno logra abrirse paso en medio de ese remolino para volver a pisar fuerte, hay crecimiento. Uno puede crecer en algunos planos y en otros, quedarse boyando :). Yo he experimentado las dos cosas! beso grande

      Eliminar
  5. Tere, que fuerza tenes á!!! Admiro la descripcion de tu propio retrato.te segui,os desde aca! Y seguro triunfaras con tu talento ! Abrazo para toda la flia

    ResponderEliminar
  6. Buenisimo Tere!! Celebro y brindo por esa increible mujer que sos!! Abrazo grande!

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares